De mis dedos surgieron pequeñas semillas;
pequeños huevos incubados en el papel
y de a poco en ese pasado comenzaron a crecer.
Se hicieron retoños, se hicieron crías
en ese pasado que ya ni sé.
Eran pequeñas flores de muchos colores;
eran pequeñas criaturas sin dientes ni garras.
Algunas por más pequeñas
eran perfumadas,
eran temerarias.
Y así continuaron creciendo
con el tiempo de mis años
y con mi mente que descubría nuevas palabras.
Así llegaron a ser amapolas;
así llegaron a ser leones.
(Y son bellas y muerden)
Y yo no sé, si ahora son así
cómo llegarán a ser después:
Quizá unos árboles eternos;
unas enredaderas que abracen fuerte.
Quizá unos dragones funestos;
unas quimeras que pisen fuerte.
Categorías
Etiquetas
Textos relacionados
Atrapasueños
Dicen los que no sueñanque es como una muerte el sueño.Sueñan los que dicenque la muerte tiene sueños. Y es que en el sueñola muerte existe tan sólo en sueños.Y […]
Aquí lejos
Vienes a mí, en la distancia implantadacomo agua sonante, como perfume de lluvia:ineludible, invicta por sobre el tiempo;conquistadora de ojos grandes y bandera. Enraizada de manos en mí pecho,siento que […]
Mínimamente te requiero
Mínimamente te requiero: pequeña, en gotas. Como caricia de verbo, de tiempo, de aurora. Tenue como una luz encendiéndose. Pausada y en fragmentos y en esporas. Cuando vengas, ven despacio, […]
A las horas de tu boca
Yo soy el siervo entre las horas de tu boca.El latente corazón del sueño de tu alma.Tu alma que desviste el cuerpo que te invocaen este cuarto de antónima inocencia […]
Tal vez te interese
Tierna fuga
Como un corazón sin viento estaba. Palpitante. Estática. Yo escuchaba tus ojos. Tu voz me respondía lágrimas. ¿Qué voy a hacer poesía? Perdóname. Tu corazón era el suyo. Mis palabras […]
Homónimo – #1
Azul de gris, rojo de amarillo, verde de negro. ¿Qué diferencia hay entre sacar un caracol de una tortuga o una libélula de un colibrí? La diferencia es irracional ante […]
Sinestesia
Despierto. Miro la fatiga. Fatigo la mirada. Ando. Respiro las formas. Diluyo los sonidos. Me escabullo en los sabores. Saboreo los cielos, las nubes. A veces canto un aroma. Otras, […]
La carta que ella nunca leerá
¿Cuánto tarda uno en caer al delirio? Si es por desatino o desvarío tarda, tanto; Tanto como un giro, como una media vuelta, asustado sin ser visto y visto asustándose. […]
