Vienes a mí, en la distancia implantada
como agua sonante, como perfume de lluvia:
ineludible, invicta por sobre el tiempo;
conquistadora de ojos grandes y bandera.
Enraizada de manos en mí pecho,
siento que tu cuerpo aprieta mis sueños
con el agua, la fuerza, la flor y la duda.
Dominante de las direcciones de mi mente.
Mástil de piel aquietada y temblorosa.
Erguida como aguja de dolor en mi frente,
latiendo al semblante que tu cabello acosa.
Así te recuerdo y así te apareces ahora.
Amo al amor que sabe implantarte en el aire,
amo este amor que sabe dibujarte en las sombras:
amor de tus regiones de besos, caricias, silencios
que crecen, se anteceden y someten mis horas.
Categorías
Etiquetas
Textos relacionados
Los sitios de su boca
Besó sus cabellos una flor de lapacho y se extinguió entre dulzores, amenazante y loca. Ánclame natura en un diente de león y lléveme su espalda donde se oculte su […]
Tu silencio
Podrías deleitarme con tu voz reservadaque pocas veces emerge en acordes de luz.Podrías someterme con su clara resonanciaque junta de tus labios el polen arcabuz. Podrías, si quisieras, doblar mi […]
Donde nacen sus ojos
Sus ojos primero despertaron iluminados en aquellos primeros ojos que mis primeros temblores y relámpagos me advirtieron que venían de esos ojos. Ella nunca vino, y todavía aun la extraño […]
Una casa cavada desde el suelo al cielo
Es aquí y ahora enterrada en el aire una casa cavada desde el suelo al cielo. En ella habita aquí y ahora un cuerpo solariego, un alma abandonada, un corazón […]
Tal vez te interese
Tierna fuga
Como un corazón sin viento estaba. Palpitante. Estática. Yo escuchaba tus ojos. Tu voz me respondía lágrimas. ¿Qué voy a hacer poesía? Perdóname. Tu corazón era el suyo. Mis palabras […]
Pienso quedarme
Pienso quedarme silbando latitudes, punteando horizontes o marcando la brisa. Me duelen los pies que nunca me llevan. Me duelen las horas que se destiñen, y las paredes del cielo […]
Huida de la noche falsa
Hoy me fugué por un ojal hacia la verdadera noche. No quise la noche oscura ni la sombra temeraria. No quise la luna arrogante ni las estrellas destiladas. No quise […]
Sobre el amor – #29
Dejen de decir “Te amo”, no me hagan más difícil mi trabajo de barrendero: cada vez que salgo en la madrugada tengo que andar embolsando los “te amo” que se […]
